CLIMATIZACION DE PISCINAS
MEDIANTE ENERGIA SOLAR


¿MITO O REALIDAD?

Durante mi visita a la exposición mundial de piscinas y spas en Dallas (Texas) en octubre de 1991, tenía programado un encuentro con el Sr. Víctor Eyal, a la sazón presidente de Heliocol USA, empresa israelí especialista en calefacción solar de piscinas, tema en el cual yo estaba sumamente interesado.

Nos encontramos a almorzar y estuvimos analizando las posibilidades de introducir exitosamente el sistema de calentamiento solar en la Argentina.
Se ve que Víctor tenía muy precisa información acerca de las características climáticas de nuestro país, ya que el mismo me convenció de que si nuestro principal mercado era Buenos Aires y alrededores no valía la pena intentarlo, porque íbamos a tener problemas.

Según él dijo en ese momento, el sistema solar funcionaría muy bien en provincias como La Rioja, San Juan o Catamarca, pero que sería de muy poca utilidad aquí en la pampa húmeda, en donde el número de horas de sol es insuficiente.

Nuestra reunión, cuyo objeto era concretar la representación de Heliocol en Argentina, quedó reducida a un agradable encuentro y almuerzo en el restaurante giratorio del Hyatt, a 50 pisos de altura sobre la ciudad de Dallas (que él muy gentilmente pagó).

No hay duda de que aún aquí los paneles solares serían capaces de calentar el agua de la piscina en el verano, pero no es eso lo que los compradores esperan. Quieren más.

precipitacion en Buenos Aires

El pico de ansiedad por volver a utilizar la piscina ocurre al final del invierno, en los meses de septiembre y octubre, pero la primavera en Buenos Aires es época de nubes y lluvias. Si dependemos del sol seguro que encontraremos el agua fría.

Fíjense en el gráfico que el pico de ansiedad coincide con el pico de frecuencia de lluvias en el mes de octubre, que junto con noviembre, diciembre y enero, son los más altos del año (fuente Servicio Meteorológico Nacional).

Para evitarlo se puede instalar como back-up un equipo a gas, con lo cual aumenta la inversión inicial, y el gasto, porque consumiremos gas durante toda la primavera y el otoño.
Unicamente en el verano podremos mantener el agua a 30 grados utilizando solo energía solar.

A la falta de sol se agregan otros problemas.

Pensemos que en Buenos Aires se requiere una superficie mínima de colectores igual al 75 u 80% de la superficie de la pileta, aunque la ideal es el 100% (superficie de los colectores igual a la superficie de la pileta). Salvo que la piscina se encuentre en una estancia, no suele haber otro lugar para esos colectores que el techo de la casa, ya sea éste plano o de tejas.

Todos sabemos lo delicados que son los techos. Y que requieren muchas atenciones y cuidados si se quieren evitar las temidas filtraciones. Hay que hacer un mantenimiento periódico para limpiar de hojas y otros residuos las rejillas y canaletas, reponer tejas rotas, rehacer la impermeabilización, etc.
La presencia de los colectores cubriendo toda la superficie y haciéndola inaccesible seguramente dificultará estos trabajos, e incluso más de una vez será causante directo de los problemas.

De la parte estética mejor ni hablemos, pero si deberíamos preguntarnos si la energía solar es verdaderamente gratis.

La luz y el calor del sol por ahora son gratuitos, pero no es gratuito transferir el calor al agua de la piscina. Para recoger la energía de los colectores solares se requiere que el agua circule por ellos durante todas las horas de sol.
Los calefactores solares de piscinas se conectan, igual que todos los calefactores, en el circuito de filtrado de la pileta, y funcionan con la bomba del filtro. Lo usual es filtrar unas 4 horas por día, y con un calefactor a gas esas mismas cuatro horas alcanzan para el calentamiento del agua.
Para aprovechar el calor del sol necesitamos mucho más tiempo. Es necesario que el agua circule por los colectores durante todo el día, digamos unas 12 a 14 horas diarias.
Moraleja: buena parte de lo que estamos ahorrando en gas lo estamos gastando en energía eléctrica, con el agregado de triplicar el uso y desgaste de la bomba de recirculación.

Conclusiones.

Un lugar para cada cosa. Las islas griegas son muy hermosas pero secas. Allí llueve poco y nada, y hay un número increíble de días de sol en el año. Allí hay un colector en cada hogar, y todos se bañan y lavan la ropa con agua calentada por el sol.

En Europa la opción más conveniente para la calefacción es la energía electrica, ya que el gas es muy caro y no llega a todas partes.

En la Argentina, y particularmente en el Gran Buenos Aires, todo parece indicar que por ahora la mejor opción es el gas natural.